Cómo rescatar un proyecto que perdió el rumbo

Las señales de alerta y los pasos que ayudan a recuperar claridad, confianza e impulso.
Los proyectos rara vez fracasan por un único acontecimiento dramático. Con mayor frecuencia, la falta de responsables claros, los requisitos cambiantes y las decisiones tardías reducen gradualmente el impulso.
Un rescate comienza con una evaluación honesta del alcance, el avance, los riesgos y las expectativas de las partes interesadas. El objetivo no es defender el plan original, sino establecer una visión compartida de la realidad.
Un plan más pequeño y creíble, con hitos visibles, puede reconstruir la confianza y crear las condiciones para una entrega exitosa.
